Está formado por seis módulos que son:
I. El
Líder Práctico. El
Liderazgo
representa uno de los activos más valiosos
para las organizaciones que
buscan ser competitivas y exitosas. Más allá de ejercer funciones de
conducción o guía, el líder auténtico es un agente de cambio que, imbuido
de una visión interna que se acopla con los grandes objetivos
organizacionales, ejerce una fuerza creativa para propulsar al factor
humano a compartir retos, asumir responsabilidades y lograr éxitos de
manera perseverante.
El
diseño del curso identifica al Líder como un
individuo polifacético, que para interactuar en los ambientes dinámicos de
las empresas competitivas del siglo XXI, tiene la capacidad de asumir
múltiples roles, cada uno con sus propias cualidades para responder de
manera efectiva ante diversas situaciones y que, en conjunto, constituyen
el perfil multidimensional de un Líder de Alto Rendimiento.
II. Dirección
Estratégica. Para que una
organización de cualquier
tipo, institución pública o empresa privada; sea capaz de sobrevivir y
desarrollarse en el entorno globalizante contemporáneo, caracterizado por
la competitividad y la urgencia de aplicar con eficiencia sus recursos;
requiere de una energía interna que le permita establecer metas y
objetivos que representen desafíos a sus capacidades creativas y mejore
sustancialmente su posición competitiva.
Una organización dirigida
estratégicamente se sustenta en desarrollar integrantes competentes en
pensar
y
actuar perseverantemente en función de los principios y
valores de la propia institución; con el fin de alcanzar y superar sus
metas y objetivos.
III. Tablero
de Control Gerencial. El mundo altamente competitivo en
que nos desenvolvemos hoy en día, requiere de organizaciones con la
capacidad de pensar y de actuar estratégicamente. A través de los procesos
de Reflexión Estratégica, es posible generar los fundamentos existenciales
de la organización, que constituyen su personalidad
para tener
características propias y diferenciadoras en ambientes saturados de
competidores.
El Plan Estratégico Maestro, siguiente paso en el
pensamiento estratégico, proporciona los elementos para llevar la
organización a posiciones preferenciales en el mercado.
La
continuación del proceso, es la acción estratégica, que genere resultados
del pensamiento y la planeación.
El
Tablero de Control
Gerencial , también conocido como Balanced Scorecard
(BSC),
representa una herramienta para llevar a las organizaciones, que sean
capaces del pensamiento estratégico, a actuar de tal manera que la
estrategia se convierta en un detonante constante de su desarrollo y
expansión.
IV. Persuasión
y Negociación. Uno de los momentos determinantes
en cualquier proceso organizacional, es cuando el comportamiento de una
persona debe alinearse para la consecución de objetivos, aún y cuando
dicho alineamiento pueda contravenir las creencias e intereses del
individuo.
La Persuasión y la Negociación constituyen recursos de gran
valor para la interacción del Directivo de Alto Rendimiento con sus
colaboradores, colegas y personas ajenas pero relacionadas con la
organización; en la búsqueda de concertar de la mejor manera acuerdos y
compromisos que ayuden al logro de los objetivos institucionales, al
tiempo de fortalecer
valores y consolidar relaciones personales.
V. Tácticas
para Fortalecer el Trabajo en Equipo. El trabajo en
equipo representa uno de los mayores valores de que puede disponer una
organización debido a que el talento del factor humano, cuando se acopla
de manera sinérgica, es capaz de generar resultados que impactan de manera
espectacular en los logros de la organización.
Sin embargo, el
trabajo en equipo no se consigue poniendo varias personas una junto a
otra. Se requiere de estrategias y tácticas
para forjar identidad,
pertenencia y orgullo en cada uno de los integrantes del equipo, aspectos
emotivos detonadores de la responsabilidad y el compromiso que traen como
consecuencia la superación de metas y objetivos.
VI. Ejecución
Orientada a Resultados. Muchas organizaciones
dedican decenas de valiosas horas de trabajo al
diseño de estrategias,
planes, políticas y procedimientos; y sin embargo su nivel de
competitividad apenas refleja una minúscula variación, a costa de grandes
esfuerzos para llevar a la realización cuanto se haya planeado.
En
otros casos, suele suceder que después de la considerable
inversión de
tiempo y talento en formular estrategias competitivas, la gente vuelve a
hacer lo que siempre ha hecho y cómo siempre lo ha hecho.
La causa
tiene que ver con la dificultad de engranar el pensamiento con la acción.
El propósito de
EJECUCIÓN ORIENTADA A RESULTADOS es
desarrollar en el directivo de alto rendimiento, las competencias para
convertir la estrategia competitiva en un factor determinante y funcional
en el proceso de convertir una organización común en una organización
capaz de enfrentar, superar y fortalecerse con los retos.